Un Regalo de Vida

Raglo-de-Vida

El 21 de septiembre de 2004 se fue al cielo mi Alejandro el segundo de mis cinco hijos, un niño lleno de una chispa increíble, con una mirada que aún me domina. Tuve la oportunidad de tenerlo y guiarlo durante tres años tres meses y fue un placer hacerlo, qué más puedo decirte, era mi hijo, mi bebé.

Siempre dicen que los papás somos quienes guiamos a los hijos, pero a partir de la muerte de Alejandro, tengo un guía allá arriba y él — al tener la fortuna de donar seis órganos con su muerte — me ha puesto a trabajar y de ahí que mis papás, mi marido y yo fundáramos “Asociación ALE, I.A.P.”.

Si Ale hubiera entregado su alma al Señor en Los Mochis, sus órganos muy posiblemente se hubieran perdido y además yo no tendría la tranquilidad emocional de saber que mi hijo dio vida a otros niños… y esta Asociación no existiría.

En nuestro país — sobre todo en provincia — se ha hecho muy poco y por este motivo nos hemos puesto a trabajar de una manera inmediata. Para mí es una terapia, una forma de sanar el dolor de una manera positiva

Hoy en día contamos con oficinas en Los Mochis, D.F., Querétaro, Torreón, Mazatlán, Colima, Tamaulipas, La Paz, Tepic, Obregón, Ensenada y Chihuahua, en donde seguimos ayudando y orientando a todas las personas interesadas en la donación de órganos y tejidos

Adriana Castro de Alverde